miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Un chocolatito??


Besitos dulces, amargos, tiernos, apasionados, fingidos, sacrificados… que infinidad de sabores se desprenden de ese pequeño acto, tan insignificantes; pero que a su vez tan elaborado y difícil de percibir todas aquellas sensaciones.

De ese roce, suspiro y  carencia se anhelan tantos sueños y se requieren tantas necesidades como sólo el chocolate puede despertar. Ese pequeño trozo de un singular sabor despierta y alegra cualquier alma human, que empieza por nuestros labios y termina en nuestros corazones; logrando así suspirar por un pequeño y delicioso trozo de chocolate.

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