lunes, 15 de abril de 2013

¿Casualidad o Destino?


Aún no lo sé!! Esa respuesta todavía no es resuelta, lo único de lo que estoy segura es que en este momento soy inmensamente feliz. Las horas, los días y los meses han pasado, no sé cómo, ni por qué, pero Tú eres el culpable de tan maravillosa felicidad.

Felicidad que se desborda por mi piel, mis manos, mis ojos y mis labios, te has convertido es esa necesidad inmediata, ese deseo ferviente y en esa compañía obligatoria. Eres el héroe de mi cuento, la calidez de mis abrazos y la dulzura de mis labios.  

Hace unos días me llamaste “Esposa” eso hizo que mi corazón no dejará de palpitar y se llenara de inmensa emoción.  Que irónico!! Una palabra tan pequeña pero que representa un gran compromiso.

Todas las noches sueño contigo, con el momento en el que pueda dormir entre tus brazos, en el instante de despertar a tu lado y en la misma cama, en la ilusión de formar una familia y  con el anhelo de hacerte feliz todos los días de nuestra vida.  

Eso sucede por las noches y por las mañanas pienso en ti, en tu bienestar, en tu comodidad y en tu felicidad, solo cuento las horas para esperar nuestro encuentro virtual, leerte como todas las noches y desearte cada vez más.

No me importa si es casualidad o destino, solo quiero ser inmensamente feliz a tu lado.