Los problemas, las adversidades,
las angustias y las presiones provocan en cada uno de nosotros, cierta disminución
de alegría, que se ve reflejado en nuestro rostro y en nuestra actitud; pero… ¿Por
qué no disfrutamos esas sensaciones? Que aunque no son placenteras se convierten
en parte de nuestra vida, y que son esos sabores tan diversos que todos los
paladares en algún momento debemos degustar y que al probar recorren nuestros
brazos, nuestros dedos, nuestras piernas, confunden a nuestra mente, preocupan
a nuestro corazón, pero que al final de todos esos efectos, me gustaría dibujar
en todos ustedes una gran sonrisa.

Haz dibujado la mía. Me encanto la foto.
ResponderEliminarTe invito a mi blog. Saludos
Ivonne Aguila
Maestría Lectoescritura