Aún no lo sé!! Esa respuesta todavía
no es resuelta, lo único de lo que estoy segura es que en este momento soy
inmensamente feliz. Las horas, los días y los meses han pasado, no sé cómo, ni por
qué, pero Tú eres el culpable de tan maravillosa felicidad.
Felicidad que se desborda por mi
piel, mis manos, mis ojos y mis labios, te has convertido es esa necesidad
inmediata, ese deseo ferviente y en esa compañía obligatoria. Eres el héroe de
mi cuento, la calidez de mis abrazos y la dulzura de mis labios.
Hace unos días me llamaste “Esposa”
eso hizo que mi corazón no dejará de palpitar y se llenara de inmensa emoción. Que irónico!! Una palabra tan pequeña pero
que representa un gran compromiso.
Todas las noches sueño contigo,
con el momento en el que pueda dormir entre tus brazos, en el instante de
despertar a tu lado y en la misma cama, en la ilusión de formar una familia y con el anhelo de hacerte feliz todos los días de
nuestra vida.
Eso sucede por las noches y por
las mañanas pienso en ti, en tu bienestar, en tu comodidad y en tu felicidad,
solo cuento las horas para esperar nuestro encuentro virtual, leerte como todas
las noches y desearte cada vez más.
No me importa si es casualidad o
destino, solo quiero ser inmensamente feliz a tu lado.

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